Serigrafía, tampografía o grabado láser: qué técnica le conviene para su logo
El logo es lo primero que revisa su cliente y lo primero que se arruina si la técnica no corresponde al producto. Estas son las tres opciones y dónde falla cada una.

Serigrafía — el estándar
Es la técnica más usada en botellas plásticas: color sólido, buena cobertura y costo bajo por pieza en volumen. Cada color necesita su propia malla, así que el costo de preparación crece con el número de colores, no con la cantidad de piezas.
Un logo de un color en 5,000 piezas sale muy barato por pieza. El mismo logo a cuatro colores en 1,000 piezas puede costar más en preparación que en producción.
Tampografía — para superficies difíciles
La tampografía transfiere la tinta con un tampón de silicón, así que llega a superficies curvas, hundidas o irregulares donde la serigrafía no asienta bien: tapas, agarres, zonas con textura.
Da menos carga de tinta que la serigrafía, así que un color claro sobre un plástico oscuro puede quedar débil. Si su arte depende de eso, pida muestra antes de aprobar.
Grabado láser — permanente, pero sin color
El láser no pone tinta: quema o marca la superficie. No se borra nunca, aguanta lavavajillas sin discusión y da un acabado que se lee como premium, sobre todo en acero inoxidable.
El costo es que no hay color: obtiene el tono que el material entrega bajo el láser. En plástico el resultado depende mucho de la resina y del color base, así que conviene probar antes de comprometer un programa completo.
Transfer térmico
El diseño se imprime primero en una película portadora y luego se transfiere a la botella con calor y presión. Como la imagen se imprime en plano, puede llevar muchos colores, detalle fino y degradados que la serigrafía no logra, y envuelve un cuerpo redondo.
Como toda impresión, queda en la superficie: pruebe la adherencia y la resistencia al lavavajillas, y apruebe una muestra en la forma real de la botella.
La prueba que evita un contenedor devuelto
Antes de correr el lote probamos adherencia de impresión. Una prueba de cinta y una de fricción bastan para saber si el logo va a sobrevivir el transporte y el uso.
Vale la pena insistir en esto: en un programa promocional, un logo que se borra no se reclama como defecto de producto, se reclama contra su marca. Es el tipo de falla que cuesta el cliente entero, no el lote.
Qué mandarnos para cotizar impresión
El arte en vectores (AI, EPS o PDF vectorial), los colores en Pantone, el tamaño de impresión en milímetros y la zona exacta del producto. Con eso cotizamos preparación y costo por pieza; con un JPG bajado de internet, no.
La serigrafía y el transfer térmico son los dos métodos que más usamos. Una muestra de impresión en un modelo existente toma unos 3 días.